
Un proveedor europeo de logística y cadena de suministro, especializado en procesos de integración con un uso intensivo de datos, se enfrentaba a un reto fundamental. A medida que la empresa experimentaba un rápido crecimiento del comercio electrónico, la plataforma de integración basada en reglas en la que había confiado hasta entonces se estaba convirtiendo cada vez más en un cuello de botella para la expansión, la automatización y la innovación.
El entorno de TI incluía más de 700 interfaces que conectaban a clientes, partners, proveedores de seguimiento, sistemas aduaneros y aplicaciones internas. Estas integraciones daban soporte a procesos críticos para el negocio, como los pedidos de clientes, las comunicaciones con aduanas y la facturación.
A medida que crecían los volúmenes B2C y transfronterizos impulsados por varios clientes internacionales de comercio electrónico de gran volumen, aumentó considerablemente la necesidad de velocidad y escalabilidad del proveedor de servicios logísticos. Por ejemplo, durante uno de sus periodos de máxima actividad, fue necesario procesar rápidamente más de 22.000 declaraciones individuales de comercio electrónico.
Al mismo tiempo, las integraciones se estaban volviendo más complejas, por lo que realizar cambios y llevar a cabo análisis de causa raíz requería cada vez más tiempo. A esto se sumaba otro factor: cuando las declaraciones de comercio electrónico no se presentan antes de la llegada de un envío, la mercancía debe almacenarse en un almacén, lo que retrasa la entrega y genera costes adicionales para los clientes de comercio electrónico de la organización.
«Con el paso de los años, nuestra plataforma de integración se había convertido en una parte fundamental de nuestras operaciones diarias», afirma el director de sistemas de información de la empresa. «Al mismo tiempo, quedó claro que la arquitectura existente ya no podía seguir el ritmo de la rápida evolución de nuestro negocio».
Estrategia de plataforma frente a ajustes en las herramientas
En las operaciones del día a día, incluso los pequeños cambios en los flujos de integración requerían un esfuerzo considerable. Las actualizaciones de los procesos existentes solían llevar varios días, y la creación de nuevas interfaces podía requerir meses de desarrollo. Además, incluso los ajustes menores en los sistemas generaban una fuerte dependencia de proveedores de servicios externos.
La plataforma existente también había alcanzado sus límites a la hora de resolver incidencias. No existía una visibilidad integral y coherente de los procesos de extremo a extremo, por lo que los equipos de TI a menudo tenían que recurrir a soluciones manuales. Para localizar los problemas, los equipos debían cargar manualmente cada archivo en las distintas etapas de integración, comparar los resultados y revisar después los archivos adicionales que alimentaban los procesos posteriores.
Como resultado, la empresa optó por replantear de forma fundamental su arquitectura de integración, con el objetivo de encontrar una plataforma estratégica.
Entre los criterios clave se incluían:
- Escalabilidad para dar respuesta al creciente volumen del comercio electrónico.
- Estabilidad para un funcionamiento ininterrumpido las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
- Menor dependencia de proveedores externos.
- Una arquitectura preparada para el futuro.
Lo que, en última instancia, llevó al proveedor de servicios logísticos a elegir InterSystems fue la ventaja de obtener mejoras claramente cuantificables en rendimiento, escalabilidad y rentabilidad.
Migración por fases de los procesos críticos
La migración a InterSystems se llevó a cabo por fases y de acuerdo con el plan inicial. El equipo comenzó trasladando las integraciones más complejas y críticas para el negocio, incluidas las interfaces de comercio electrónico y los procesos de seguimiento de contenedores, para después abordar de forma progresiva la migración del resto de integraciones.
El seguimiento de contenedores estuvo operativo durante el primer mes, seguido de la implantación de los procesos de comercio electrónico en el segundo mes. Este enfoque iterativo ayudó a reducir el riesgo y, al mismo tiempo, permitió obtener beneficios operativos desde las primeras fases del proyecto.
Aumento notable del rendimiento en las operaciones diarias
Desde el cambio a InterSystems, el rendimiento de los procesos de integración ha mejorado de forma drástica. Tareas que antes tardaban varios minutos, o incluso horas, ahora se ejecutan en apenas unos segundos.
Como parte de la implantación, también se recopilaron métricas detalladas de las API y de los sistemas para ofrecer una visibilidad completa de la carga y el rendimiento en el día a día. La diferencia más significativa se observó en la utilización de la CPU: la solución de integración anterior, con alrededor de 1 millón de solicitudes al mes en condiciones normales, ya funcionaba con un uso de CPU superior al 30% y, en procesos más complejos, llegaba incluso a superar el 90%.
En cambio, la tecnología de InterSystems se mantiene ahora por debajo del 10% de utilización de CPU, al tiempo que gestiona una lógica de procesamiento significativamente más compleja. Además, InterSystems procesa actualmente volúmenes diarios de solicitudes a una escala que, anteriormente, requería periodos de procesamiento considerablemente más largos.
Las mediciones demuestran claramente que la eficiencia y la escalabilidad son sustancialmente superiores con la nueva plataforma de InterSystems. Algunos ejemplos son:
- Informes de seguimiento diarios más rápidos: los informes que antes tardaban unos 15 minutos en generarse ahora se crean en 30 segundos o menos.
- Mayor estabilidad de la plataforma: el número de incidencias se ha reducido considerablemente y, gracias al seguimiento integral de los procesos de integración mediante InterSystems Visual Trace, ahora es posible identificar y resolver los problemas con mucha mayor rapidez.
«Antes teníamos que hacer muchas modificaciones manuales. Ahora podemos identificar los problemas en cuestión de minutos y solucionarlos en segundos», afirma el director de sistemas de información.
La empresa redujo sus costes de integración en más del 50 %. Solo gracias al ahorro en licencias, la inversión se amortizó en menos de seis meses.
Desarrollo más rápido y menores costes
En lo que respecta al desarrollo diario, las nuevas interfaces pueden implementarse ahora mucho más rápido. Integraciones que antes requerían semanas o meses suelen completarse ahora en unos pocos días o, como máximo, unas pocas semanas.
La colaboración también se ha simplificado desde el punto de vista organizativo. En lugar de largas reuniones de coordinación, las integraciones suelen gestionarse ahora con solo dos perfiles: un desarrollador y un responsable de proceso.
Más allá de las mejoras técnicas, la modernización también ha generado claros beneficios financieros. La empresa redujo sus costes de integración en más de un 50%. Solo el ahorro en licencias permitió recuperar la inversión en menos de seis meses.
Base para procesos basados en datos e impulsados por la IA
Más allá de la integración, la nueva arquitectura también sienta las bases para la innovación futura. Gracias a una base de datos consolidada y a procesos claramente definidos, resulta más sencillo implementar soluciones de automatización y analítica, como modelos de control basados en datos o aplicaciones logísticas habilitadas por IA.
«La integración ya no es un cuello de botella para nosotros, sino un habilitador», afirma el CIO. «Nuestra TI ha evolucionado de ser un centro de costes a convertirse en un verdadero acelerador del rendimiento operativo». En la actualidad, la plataforma da soporte a varios clientes internacionales, incluidas organizaciones que gestionan flujos transatlánticos de mercancías desde Estados Unidos.
Este proyecto es un claro ejemplo de cómo las empresas pueden pasar de un cuello de botella operativo a una plataforma de integración escalable, rentable y preparada para el futuro. La clave no está solo en mejorar el rendimiento, sino en la capacidad de implementar cambios con mayor rapidez y con mucho menos esfuerzo.
























